KOLDARIO: Bestiario de Koldos y Koldas: Guía de supervivencia y manual de orientación en la España corrupta (1)

Esta entrada tiene dos finalidades: La primera es servir de guía de supervivencia para que los hedores de la ciénaga de país en el que han convertido los koldos y koldas a España no nos asfixie de pura nnausea. La segunda finalidad consiste en servir de manual de orientación para no perdernos en la España nauseabunda en la que moramos y, para ello, es muy importante identificar a las bestias corruptas que la pueblan. Y todo ello aplicando la herramienta salvadora del sentido del humor que nos esta salvaguardando de padecer una úlcera de estómago y porque estamos persuadidos que -en palabras de G. L. Lessing- “la risa nos mantiene más razonables que el enojo”.   

Advertimos a nuestros lectores que, ante la incesante catarata de noticias sobre la trama gubernamental corrupta -y asesina, no lo olvidemos- que estos días nos asaltan están ustedes ante la primera entrega de este “KOLDARIO: Bestiario de Koldos y Koldas que iremos completando con las nuevas bestias corruptas que sin duda irán apareciendo.

Anunciamos también que esta entrada sigue la senda penosa que iniciamos con la del pasado día 22 de febrero sobre “Las KOLDORILLAS: Las mascarillas de Koldo. Un nuevo espectáculo de Korruzafia (corrupción zafia)” y la que continuo nuestro maestro Alberto J. Tapia Hermida el día 28 de febrero con el artículo sobre “El retrato del KOLDOMATÓN. La sociedad española está moralmente obligada a garantizar que todos los Koldos sean castigados con el peso de la ley (“dura lex, sed lex”)” que publico en Libertad Digital.

Debemos comenzar por aclarar que un bestiario (o bestiario medieval) es una recopilación o compendio de animales fabulosos. El término proviene del latín «bestiarium». y su contenido reunía tanto relatos como ilustraciones y descripciones de las bestias catalogadas (Wikipedia).

Y, sin más preámbulos, procedemos e enumerar los animales fabulosos vinculados a la trama corrupta de las mascarillas cuyo socio fundador es Koldo Garcia alias “koldomatón”:

Kol-doña Gomez: ilustre Catedrática de la UCM (¡que pena me da manchar así el buen nombre de la Universidad a la que he dedicado -y sigo dedicando- mas de 40 años de mi vida docente e investigadora!) que une a su analfabetismo funcional su gran capacidad de reunión con empresarios de toda especie en España y Marruecos.

Kold-abalos: antiguo ministro de fomento caracterizado por los movimientos parlamentarios raudos (cuasi espasmódicos) especialista en el trinque y en el chantaje a la mafia en la que ocupo puestos relevantes hasta hace un cuarto de hora que en los últimos días se prodiga en apariciones televisivas y radiofónicas que no tienen otra justificación que la producción textil que prepara de manteas zamoranas.

Kold-aska: ministro del interior que olvido que fue un día juez prestigioso para traicionar tan digna profesión y dedicarse a dañar la independencia judicial y autorizar contratos de adquisición de mascarillas pestilentes (tanto los contratos como las mascarillas). 

Kold-mengol: presidenta de cámara parlamentaria -y ¡tercera autoridad de nuestro maltrecho Estado!- que autorizo contratos de adquisición de mascarillas no solo pestilentes sino también inútiles y que se caracteriza por su sectarismo, su mal gusto indumentario y su permisividad con los abusos sexuales a las menores.

Koldo-tero: antiguo presidente del gobierno que ejerce de embajador plenipotenciario de narcodictaduras y se caracteriza por ocultar bajo su aspecto de tonto, su ubicuidad trincadora.

Kold-illa: antiguo ministro de sanidad implicado en la autorización de contratos de adquisición de mascarillas pestilentes de carácter cata-chino.

Kold-ígrula: Pedrígula Sánchez ejerciendo de gran corrupto que es el ojo que todo lo ha visto, consentido y bendecido.

Kold-puenting: simio que habita en el ministerio de transportes y que resulta especialmente peligroso por su agresividad en sus apariciones colgado de las lianas de las redes sociales desde donde insulta y descalifica; aunque en fechas recientes parece que la implicación de altos cargos de su ministerio en la corrupción de las mascarillas le tiene algo más calmado en su cocotero.