«Yo sigo”. Un sentido homenaje a la resiliencia (y a Felipito Tacatún) . El Mesías se retiró al desierto y parió un ratón

Una vez constatada la irremediable deriva caribeña de nuestro régimen corrupto y dado que hemos llegado a la conclusión de que solo el humor puede preservar la salud de nuestro cuerpo y nuestra mente y las de nuestros conciudadanos; procedemos a expresar nuestra opinión sobre el esperpento epistolar amoroso con el que nos ha obsequiado el Mesías durante estos últimos cinco días.

Primer acto: una reflexión amorosa

El esperpento comienza con la Carta a la ciudadanía que suscribe el Mesías en Madrid, a 24 de abril de 2024. Sin que podamos ni debamos intentar comprender el pensamiento profundo que la misiva atesoraba, sí podemos apuntar algunos de los múltiples perfiles que ofrece, cual caleidoscopio insólito en la civilización europea.

En primer lugar, vemos perfiles judiciales cuando, en su generosidad, nos daba la primicia siguiente: “Como ya sabrá, y si no le informo, un juzgado de Madrid ha abierto diligencias previas contra mi mujer, Begoña Gómez, a petición de una organización ultraderechista llamada Manos Limpias, para investigar unos supuestos delitos de tráfico de influencias y de corrupción en los negocios” para seguir acusando a “los responsables de dos cabeceras digitales que han venido publicando sobre este asunto (…) de marcada orientación derechista y ultraderechista”. De inmediato tranquilizaba nuestro espíritu anunciando que: “Como es lógico, Begoña defenderá su honorabilidad y colaborará con la Justicia en todo lo que se la requiera para esclarecer unos hechos tan escandalosos en apariencia, como inexistentes”.

En segundo lugar, la misiva entra, después, en zona política y nada amorosa para servirse de una metáfora taurina un tanto confusa por el medio físico aludido de la “estrategia de acoso y derribo por tierra, mar y aire,” que llevarían meses perpetrando el Sr. Feijóo y el Sr. Abascal. Afortunadamente, nuestra alma también encontraba consuelo al comprobar la “opción política progresista, respaldada elección tras elección por millones de españoles, basada en el avance económico, la justicia social y la regeneración democrática”.

El Mesías acaba su reflexión con un diagnóstico que, pudiendo parecer algo tosco, no lo es en absoluto cuando dice: “Esta es mi lectura de la situación que vive nuestro querido país: una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que no toleran la realidad de España, que no aceptan el veredicto de las urnas, y que están dispuestos a esparcir fango con tal de: primero, tapar sus palmarios escándalos de corrupción y su inacción ante los mismos; segundo, esconder su total ausencia de proyecto político más allá del insulto y la desinformación; y tercero, valerse de todos los medios a su alcance para destruir personal y políticamente al adversario político. Se trata de una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que se extiende a lo largo y ancho de las principales democracias occidentales, y a las que, le garantizo, responderé siempre desde la razón, la verdad y la educación”.

Segundo acto: crónica de un reenganche anunciado  

La carta de 24 de abril acababa confesando con la humildad que le caracteriza:Llegados a este punto, la pregunta que legítimamente me hago es ¿merece la pena todo esto? Sinceramente, no lo sé. Este ataque no tiene precedentes, es tan grave y tan burdo que necesito parar y reflexionar con mi esposa. Muchas veces se nos olvida que tras los políticos hay personas. Y yo, no me causa rubor decirlo, soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también (…) El próximo lunes, 29 de abril, compareceré ante los medios de comunicación y daré a conocer mi decisión”.

Pues bien, cumpliendo -como es su costumbre- con la palabra dada, hace unas horas hemos sabido que Pedro Sánchez denuncia una campaña de descrédito y declara “Begoña y yo podemos con ello”; aun cuando el mismo Diario recoge a continuación un titular que parece romper el climax amoroso cuando señala: “Pere Aragonès: “Hemos asistido a una sobreactuación absolutamente desproporcionada”. (El País Última hora de Pedro Sánchez, en directo, 29.04.2024). En concreto, acudiendo a la declaración institucional que transcribe el mismo Diario, encontramos manifestaciones sentimentales por completo originales en los países civilizados de Europa como la que dice: “Soy consciente de que he mostrado un sentimiento que en política no suele ser admisible”. Y acaba con un párrafo rico en guiños a la Historia universal y española, a la geoestrategia y al futuro esplendoroso que nos aguarda bajo su liderazgo mesiánico cuanto proclama: “Una sociedad que consiguió vencer de manera ejemplar todos los desafíos democráticos que sufrió, que superó con éxito una pandemia, que pese al difícil contexto geopolítico que sufrimos con guerras en Oriente Medio y en Ucrania, vive un muy buen momento económico y respira paz social. Una sociedad que asombró al mundo por su aceptación entusiasta de los derechos y las libertades, pasando de ser un país oscuro a un referente internacional de libertades y de democracia, de progreso y de convivencia. Hoy pido a la sociedad española que volvamos a ser ejemplo, inspiración para un mundo convulso y herido. Porque los males que nos aquejan no son ni mucho menos exclusivos de España. Forman parte de un movimiento reaccionario mundial que aspira a imponer su agenda regresiva mediante la difamación y la falsedad, el odio y la apelación a miedos y amenazas que no se corresponden ni con la ciencia ni con la racionalidad. Mostremos al mundo cómo se defiende a la democracia. Pongamos fin a este fango de la única manera posible: mediante el rechazo colectivo, sereno, democrático, más allá de las siglas y de las ideologías, que yo me comprometo a liderar con firmeza como presidente del Gobierno de España. Gracias”

Tercer y -por ahora- último acto: ¿Quo vadis Hispania?

Sin querer perturbar el ambiente de sano optimismo en el futuro que reina en nuestro país -por ahora- llamado España, desde el conocimiento de la buena nueva del Mesías; queremos compartir con los lectores de este Diario que nos acoge en sagrado de nuestra libertad de opinión algunas reflexiones en forma de preguntas formuladas desde nuestra perplejidad, siguiendo la senda que nos ha dejado trazada El Mesías:

¿Por qué todos los autócratas son tan cursis?

¿Por qué todos los autócratas son tan familiares para los negocios?

¿Por qué todos los autócratas experimentan una alergia incontenible hacia la independencia judicial?

¿Por qué todos los autócratas son tan proclives a pactar y apoyarse en partidos con un limitadísimo respeto hacia los derechos humanos y, especialmente, al primero de ellos que es condición necesaria de los demás, cual es el derecho a la vida?

¿Por qué todos los autócratas experimentan tanto entusiasmo en pactar y apoyarse en partidos racistas?

¿Por qué todos los autócratas experimentan una tendencia irrefrenable a pactar y apoyarse en partidos malversadores de fondos públicos?