La renovación del CGPJ ¿avanza notablemente?: El comisario Augusto Reynders Monterroso inventa el microrrelato europeo. Reflexiones sobre el último Comunicado de Prensa de la Comisión Europea

Mi maestro Alberto J. Tapia publicó en su blog del pasado mes de diciembre de 2023 sendas entradas sobre el lamentable error técnico-jurídico que cometía -siempre a su modesto entender- la Comisión Europea al interferir en un asunto que afecta a la separación de poderes, a la independencia del Poder Judicial y, en definitiva, a la soberanía de un Estado miembro de la UE -cual es el Reino de España- al asumir el insólito encargo del partido gubernamental (con finalidad torticera) y del principal partido de la oposición (con inocencia lamentable) de  someter la renovación del CGPJ a su mediación, supervisión o vigilancia.

Decía entonces mi maestro: “A nuestro modesto entender, se trata de un error técnico-jurídico evidente porque,  siendo cierto que la normativa de la UE prevé que la Comisión Europea desarrolle funciones arbitrales o de mediación, supervisión o vigilancia, siempre lo hace respecto del cumplimiento del Derecho de la UE por Estados miembros o entidades privadas; pero nunca respecto de negociaciones entre el presidente del gobierno de un Estado miembro y el de la oposición y nunca respecto a la aplicación de la Constitución nacional en la renovación del órgano de gobierno de los jueces” (el lector interesado puede consultar las entradas de 28.12.2023 sobre “El precio del esperpento: El coste financiero de la minoría de edad soberana del Reino de España” y de 14.12.2023 sobre “El precio de las mediaciones internacionales del Reino de España: el coste financiero de un espectáculo insólito”).

Pues bien, como toda situación es susceptible de empeorar, el pasado día  19 de febrero de 2024, nuestra inocencia y buena fe se ha visto sorprendida por el Comunicado Oficial de la Comisión Europea en los siguientes términos: “Declaración del comisario Reynders acerca de la segunda reunión del diálogo estructurado sobre la aplicación por parte de España de la recomendación del informe sobre el Estado de Derecho en relación con el Consejo General del Poder Judicial de España” (Statement/24/932).  Nuestra primera y monumental sorpresa obedece a que el contenido de la Declaración es más corto que su título, circunstancia por completo insólita en las Instituciones Europeas. En efecto, cuando abordamos, ilusionados, el cuerpo de la Declaración vemos que dice: “Hoy hemos celebrado la segunda reunión del diálogo estructurado iniciado el 31 de enero. La reunión que he mantenido en Bruselas con D. Félix Bolaños y D. Esteban González Pons ha sido cordial. Los debates continuarán y hemos acordado volver a reunirnos en la primera quincena de marzo”.

A nuestro modesto entender, esta declaración intimista e inane es un relato “de mesa camilla”, indigno de la Comisión Europea e incluso de los partidos españoles que se prestan -por maldad o estulticia- a semejante espectáculo dañino para el maltrecho prestigio internacional de la sufrida nación que algunos seguimos habitando con orgullo.

Una vez repuestos de la sensación de “ardiente oscuridad” (en homenaje a la obra teatral de Bueno Vallejo), de tomadura de pelo o -lo que es peor- de ocultación al pueblo soberano español de las negociaciones que sobre el futuro de su Poder Judicial se están haciendo tras las tramoyas, nos consolamos atribuyendo al comisario Reynders un deseo de epatar el microrrelato más conocido de la história de la literatura universal, obra de  Augusto Monterroso que dice: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.