Ley de amnistía. Inconstitucionalidad grosera. Informe de los letrados del Congreso. Una perspectiva crítica original

Ayer transcendió a los medios de comunicación un informe de los letrados de la Comisión de Justicia del Congreso -misteriosamente escamoteado desde el pasado día 10 de los corrientes- que cuestiona a fondo el encaje constitucional del proyecto de Ley de Amnistía. Dado que este Informe abunda en la evidencia de que “el Rey está desnudo” y dado que comparte los informes precedentes de todos los estamentos jurídicos mínimamente serios de nuestro país, intentaremos aportar -desde el asombro en el que vivimos sumidos últimamente- una perspectiva crítica original desde la lógica jurídica.

El Informe

En las trece páginas del Informe en cuestión, los letrados de la Comisión de Justicia del Congreso han plasmado todas las dudas de constitucionalidad que les genera el texto pactado por el PSOE y Junts, advirtiendo que no se puede «deducir que la amnistía como figura jurídica esté permitida por la Constitución».

Conviene completar la referencia periodística añadiendo que el informe de los letrados de la Comisión de Justicia del Congreso desvelado ayer contradice el previamente emitido por el secretario general, Fernando Galindo, que indirectamente la avaló y que fue profusamente aireado por el Gobierno y sus aliados. También llama la atención que sus autores, al contrario que Galindo, no han sido propuestos directamente por la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, ni proceden de un puesto en el actual Ejecutivo.

Nuestra reflexión crítica original desde la lógica jurídica

Decíamos, al comienzo de esta entrada, que en ella intentaríamos ofrecer a nuestros lectores -desde la consternación en la que vivimos sumidos últimamente- una perspectiva crítica original desde la lógica jurídica.

Procedemos en consecuencia, comenzando por reparar en que el mero hecho de instalar en la opinión pública un debate falso sobre la eventual constitucionalidad de una ley de amnistía manifiestamente inconstitucional a instancias de un partido xenófobo y de otro asesino en la sombra es, en si misma considerada, una victoria dialéctica que opera -a modo de un virus informático troyano- horadando las bases jurídicas de la igualdad y la libertad.

En efecto, en pura retórica jurídica, abrir en el seno de la opinión pública,  este debate sobre lo que es, a todas luces, obvio, cual es la inconstitucionalidad grosera de la ley de amnistía resulta extremadamente peligroso para la convivencia pacífica e igualitaria de los ciudadanos.  En efecto, cuando los medios de comunicación afectos al ejecutivo intoxican la opinión pública para introducir un debate falso sobre una cuestión evidentemente artificial al presentar como si fueran dos opiniones racionalmente contrastables la constitucionalidad o no de la Ley de amnistía se produce un deslizamiento de la razón hacia un debate falso que tiene como primera víctima a la verdad. Todo ello con el rédito político consiguiente a la parte que intenta introducir el elefante de la sinrazón (la ley de amnistía) en la delicada cacharrería de las garantías jurídicas del Estado de Derecho.

En conclusión, la duda inducida sobre la eventual constitucionalidad de la -futura u desgraciadamente segura- Ley de amnistía no solo ofende a la inteligencia jurídica elemental; sino que, además, está erosionando el Estado de Derecho sobre el que se asienta la convivencia de cualquier sociedad civilizada.